MERCADO DE TRABAJO EN LA GRECIA CLÁSICA.


esclavo atenienseREVOLUCIÓN DESDE LA CÚPULA. LAS NUEVAS ÉLITES.

Como ya indicábamos en el artículo anterior: “Grecia, el nacimiento de una nación”, frente al modelo ancestral de interpretación basado en la emotividad y la tradición oral, el intelecto griego ofrece un cambio profundo de alcance general en la forma de explicar el Cosmos. Tras el “parón” que supuso la Edad Media, la Europa emergente forjaría las bases del Renacimiento tomando como referente gran parte del entramado ideológico y cultural ofrecido por la Grecia Antigua*. Incluso el posterior tratamiento ético y normativo del trabajo como concepto y medio de vida hunden sus raíces en la tradición greco-romana (y judeo-cristiana, evidentemente).

Bajo estos postulados todas las instituciones que conformaban la estructura social del mundo griego son constantemente cuestionadas, analizadas y sometidas a revisión bajo supuesto de racionalidad. La Ley y hasta las relaciones de producción se ven sujetas a tensiones que posteriormente derivaron en cambios sociales de calado considerable. Se trata de evoluciones y reformas llevadas a cabo “desde arriba” por elementos significativos de las élites dominantes. A pesar de su carácter eminentemente “burgués” son reformas que intentan cambios estructurales de cierto calado y que se esfuerzan en introducir elementos de contenido racional que incluyen como novedad la elaboración de normas escritas que posibiliten la igualdad legal. Estas perspectivas reformadoras ponen en juego la posibilidad de cierta movilidad social, posibilidad más formal que práctica debido a las posiciones preponderantes de la Aristocracia pero sin duda con mayor probabilidad de cambio social que bajo las formas de dominación carismático-tradicional prexistentes.

EL TRABAJO COMO CONCEPTO NEGATIVO.

Un elemento importante desde el prisma de la Sociología de las Relaciones Laborales es observar el cambio en el posicionamiento de los griegos respecto al concepto de trabajo, ya que en el Período Arcaico**la idea de trabajo es mucho menos negativa que lo fue posteriormente, la agricultura era considerada por entonces una ocupación honorable y su explotación entendida desde un punto de vista más cooperativo que especulativo. Coincidiendo con el desarrollo de Grecia como entidad cultural y política, el trabajo comienza a ser considerado como una actividad degradante y como una amenaza a la libertad de acción del ciudadano. Hasta bien entrado el siglo IV a.C., jornaleros y artesanos gozaban por su trabajo de cierto reconocimiento social, al ser considerada como una actividad intrínseca a la naturaleza humana. El concepto de trabajo evoluciona negativamente y su valoración desciende más aun cuando la esclavitud se generaliza en todos los órdenes de la sociedad como consecuencia del mayor flujo de mano de obra barata (rentable más que barata) y masiva que proporciona la guerra y la expansión territorial.

La nueva racionalidad ideológica potenciada y sancionada posteriormente por Aristóteles, Séneca o Platón distingue claramente entre trabajo como tareas repetitivas, ordinarias, carentes de valor intelectual y orientadas a la mera subsistencia, de aquellas otras tareas de alto valor racional y cognitivo que tienen que ver con la política, la filosofía, la docencia, la oratoria, la medicina, el ejército o el arte, (incluso el simple ocio), y que no serían en modo alguno comparadas conceptualmente con el mero trabajo asalariado o esclavo. En definitiva el griego desprecia por degradante para la condición humana toda actividad o tarea de bajo rango que reste libertad y tiempo para ocuparse de los aspectos nobles y placenteros del hombre-ciudadano, quedando estas labores impuras reservadas a esclavos y metecos***. Desde el punto de vista cultural y político se incorporan de forma paulatina al nomenclátor de ocupaciones socialmente reconocidas: la abogacía, el arte, la invención, la estrategia militar, la administración o la propia filosofía. Sencillamente, en Atenas hubiera sido imposible terminológicamente denominar la actividad doméstica de un esclavo, las ocupaciones de un político o el texto un escritor bajo el mismo nombre.

LA ECONOMÍA ESCLAVISTA Y LA BAJA PRODUCTIDAD LABORAL.

Esto no impedía que bajo propuesta y control del Estado (no de modo exclusivo pero frecuente) existiera un porcentaje de esclavos que desarrollaban labores de tutoría, administración, escolta armada y hasta de escribas. No debemos ignorar que la presencia de mano de obra esclava en la vida pública y en estructura del mercado de trabajo griego hacía posible que la ciudadanía (sobre todo los más pudientes) dispusiera del tiempo necesario para desarrollar funciones políticas y de representación en el sistema asambleario, por tanto los esclavos suponían también una pieza determinante del desarrollo político del territorio al posibilitar el ocio y la participación ciudadana en los asuntos del gobierno. La representación de la mano de obra esclava abarcaba transversalmente todas las actividades de la economía de las polis, podamos decir que se tratara de una economía esclavista ya que su repercusión y actividad influyó notablemente en la economía y en la propia conformación del Estado y su desarrollo administrativo y político. Como economía esclavista una de sus características era la baja productividad laboral y su sentido acumulativo, sin pretensiones de inversión estratégica o búsqueda consciente de la eficiencia. Su desarrollo y esplendor económico aparece con la mano de obra masiva y fácil que supone la esclavitud, y su crisis y desmoronamiento se fija con la decadencia de las fuentes de obtención de esclavos y los ataques exteriores de otras potencias****. No podemos dejar de mencionar que la aversión del pensamiento clásico griego respecto a la praxis y la experimentación en el trabajo, produce un menor avance en los aspectos tecnológicos. A pesar de ello, arquitectura, ingeniería y tecnología de guerra son disciplinas en las que los griegos aportan novedades importantes.

CIUDADANOS Y ESCLAVOS FRENTE A LA POBREZA LABORAL.

Más allá de planteamientos ideales o filosóficos la inmensa mayoría del pueblo llano, los jornaleros y ciudadanos más humildes, trabajaban de forma habitual y sufrían la explotación, la precariedad y la pobreza extrema. Hay que tener en cuenta que los sin-tierra no tenían apenas posibilidad de emplearse por cuenta ajena, ya que no podían competir a nivel costo-beneficio con la mano de obra esclava.

El ocio y la dedicación a la política y a la vida pública de la polis era un derecho ciudadano que se ejercía cuando y como se podía por parte de las clases humildes. Por otra parte no todo el mundo podía disponer de la capacidad económica para poseer esclavos a los que alquilar o de los que vivir.

Quede claro por tanto, que en la Grecia de Platón o de Pericles, las clases humildes y medias estaban obligadas al trabajo duro y diario para procurarse su propia subsistencia. En los talleres urbanos la fuerza de trabajo esclava frecuentemente sustituía a mano de obra ciudadana con la pretensión de maximizar los beneficios mediante un coste laboral menor. El ciudadano de condición humilde no podía competir con la mano de obra esclava, evidentemente de menor coste directo. Esta situación marcará la tensión y el conflicto social entre ciudadanos pobres y ricos; entre ricos terratenientes y un pueblo llano desposeído de la tierra y con dificultades para encontrar un medio de vida digno tanto en el campo como en la ciudad.

El mercado de trabajo compuesto de mano de obra asalariada y esclava revierte tal complejidad, intensidad y magnitud en las polis de tipología ateniense que las relaciones entre amos y esclavos son a veces tan variadas como las clases y oficios que desarrollan, coadyuvando al carácter ambiguo de la esclavitud en cuanto a la subestructura de las relaciones de producción. La situación resultante es un mercado de trabajo donde la relación salarial contractual se mezcla con una relación ciudadano – esclavo que se sustenta en el utilitarismo y que está centrada en la necesidad y la tradición: el esclavo era la base material de la polis. La hacía posible con sus características políticas y socioeconómicas.

En cambio, dicha ambigüedad no se percibe ni se toleraba desde el entramado ideológico-institucional que justificaba el statu-quo esclavista. Su posicionamiento legal está bien definido y diferenciado. El esclavo es considerado naturalmente inferior al ciudadano y son por tanto diferencias de naturaleza y no de carácter jurídico, las únicas que marcan las distancias entre ambas situaciones. Ningún ciudadano por pobre y mísera que sea su condición puede (debe) nunca ser propiedad privada, ni venderse o comprarse, por esta razón los griegos reforman las leyes para evitar la esclavitud por deudas en la que incurren los ciudadanos más pobres en situaciones de precariedad extrema. Se podría decir que la situación antagónica de los esclavos respecto a los ciudadanos dota a estos últimos de carta de naturaleza, reafirmando su estatus de superioridad legal y natural. Incluso tratándose del más pobre y harapiento ciudadano.

LA RESPUESTA SOCIAL FRENTE A LA POBREZA.

No obstante debemos resaltar que la situación de miseria era tal entre la población más desfavorecida que se producen en el siglo IV a.c. rebeliones*****(que no revoluciones) sobre la base de niveles de pobreza generalizada (en plena época de esplendor y desarrollo económico) que alcanza el 60% de la población no-esclava. Por otro lado no existan registros históricos solventes sobre rebeliones de esclavos de importancia y violencia similares a los llevados a cabo por los miserables desposeidos (aunque libres).

Es posible que la estructura de presión extraeconómica que mantenía la población de la polis sobre los esclavos, así como su dispersión y falta de conciencia colectiva les impidiera plantearse posiciones de fuerza, que si se dieron esporádicamente, nunca tuvieron pretensiones de cambiar la naturaleza de su condición como colectivo, sino más bien conseguir ciertas mejoras en su calidad de vida para salir de la dicotomía imposible en la que estaba situados: Socialmente maltratados y despreciados, aunque económicamente deseados y utilizados.

“Compartir para aprender y comunicar.”

Notas.
*         El término Grecia Antigua indica temporalmente la Época Arcaica, Clásica y Helénica.
**       Anterior al siglo VI a. c.
***     Extranjeros. Tolerados más que aceptados, sin derechos políticos y limitados en sus actividades.
****    Los siglos V y IV a.c. son los más activos en obtención, uso y comercio de mano de obra esclava.
***** Las más señaladas son las rebeliones contra los pudientes en Argos y Corinto.

Fuentes consultadas.
• Gallego, J. (2003). El mundo rural en la Grecia antigua.
• J. De Romilly-(2004). La Ley en la Grecia Clásica.
• Revista de Ciencias Jurídicas. Weber M. (1975). La decadencia de la cultura griega.  causas sociales.
• Plácido D. (1983). La lucha de clases en la antigua Grecia.
• OM Suárez. Scientia el Technica, (2008). De la téchne griega a la técnica occidental moderna.
• eltrabajonoshacelibres.blogspot.com
• Wikipedia.

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